domingo, 28 de abril de 2013

ULTIMOS TRABAJOS REALIZADOS POR EL TALLER...

Pabellón Nacional

ROSON PARA ESTANDARTE

CONFECCIONANDO UNA BANDERA DE 2.00 X 6.00 MTS.

BASE DE UNA INSIGNIA BORDADA A MANO

DISTINTIVO PARA OFICIALES DE LA ARMADA

DISTINTIVO PARA OFICIALES DE LA ARMADA


INSIGNIA PARA DEPORTES

viernes, 8 de febrero de 2013

ENTREGA A "MUJER EMPRESA" DE VILLA ALEMANA DE CARPA PARA EVENTO...

Foto 1a: La Dueña del Taller de Bordados Artesanales en la Carpa de Eventos de Mujer Empresa

Foto 2a: Stand del Taller de Bordados Artesanales

Foto 3a: Trabajos realizados por el Taller de Bordados I

Foto 4a: Trabajos realizados por el Taller de Bordados II

Foto 5a: Trabajos realizados por el Taller de Bordados III

Foto 6a: Parte de la Carpa para Eventos

Foto 7a: Asistentes al Evento de Entrega de la Carpa

Foto 8a: Palabras de la Representante de la Municipalidad de Villa Alemana en reemplazo del Sr. Alcalde


Foto 1b: Entrega de delantales con frase y logo del FOSIS

Foto 2b: Entrega de la Carpa para Eventos

Foto 3b: Palabras de la Presidenta de Mujer Empresa, Sra. Edith Paz Araos

Foto 4b: Representante de FOSIS

Foto 5b: Palabras del Gobernador de la Provincia del Marga Marga

Foto 6b: El Gobernador visitando el Stand de Mujer Empresa

Foto 7b: El Director de FOSIS Regional
Foto 8b: Sra. Cristina Cáceres, propietaria del Taller de Bordados Artesanales

viernes, 25 de mayo de 2012

Concepto de Artesanía en Chile

La artesanía como concepto o construcción teórica ha sufrido modificaciones a lo largo del siglo XX. Estas redefiniciones han tenido que ver, como se explicita en Chile Artesanal (2oo8), con la separación de lo que es la Artesanía de las Artes Populares. En una primera instancia se las diferencia en relación a la forma productiva de la Artesanía ya que ésta tiene, teóricamente, una forma más organizada de realización del trabajo, “…lo que implica a su vez que el conocimiento de la técnica es transmitido por canales más formales de socialización…” mientras que las artes populares poseen “…un cariz mucho más espontáneo e ingenuo…” (CNCA, 2008, p.29) relacionándolo con algo esencialmente tradicional, anónimo y espontáneo. En una segunda ocasión, se pone en jaque el concepto de artesanía en la medida que es analizado, por el Estado, en relación a su potencial como sector productivo entendiéndolo como aquel que se organiza “…en talleres con poca producción, capital y trabajadores.”(CNCA, 2008, p.30) A esta definición se le incorpora el aspecto cultural en la medida que se comienza a hablar de Artesanía Típica como aquella que produce artículos tradicionales modernos, folklóricos, decorativos y artísticos-utilitarios u ornamentales- a base de materias primas nacionales, con gran predominio del trabajo manual, como medio permanente o provisional de trabajo, y fuente principal o complementaria de ingresos. (SERCOTEC, 1971) Finalmente, se puede destacar en la configuración de este concepto la definición que hacen de él organismos internacionales. La definición que hace la OEA en la Carta Interamericana de las Artesanías y las Artes Populares, destaca el carácter primordialmente manual de la artesanía, muestra un esfuerzo en el ámbito internacional por uniformizar las definiciones y conceptos utilizados en el continente, da cuenta de su aporte específico en el contexto latinoamericano en tanto espacio de fusión de influencias culturales y como objeto de preocupación de loa “…gobiernos y…pueblos dentro de la conformación de la vida actual.” (OEA, 1973)
La definición de Artesanía más ampliamente aceptada es aquella utilizada por la UNESCO a partir del Simposio Internacional La Artesanía y el Mercado Internacional: Comercio y Codificación Aduanera:
“Los productos artesanales son los producidos por artesanos, ya sea totalmente a mano o con ayuda de herramientas manuales o incluso de medio mecánicos, siempre que la contribución directa del artesano siga siendo el componente más importante del producto acabado. Se producen sin limitación por lo que se refiere a la cantidad y utilizando materias primas procedentes de recursos sostenibles. La naturaleza especial de los productos artesanales se basa en sus características distintivas, que pueden ser utilitarias, estéticas, creativas, vinculadas a la cultura, decorativas, funcionales, tradicionales, simbólicas y significativas religiosa y socialmente.” (UNESCO, 1997, p.7)
Resulta también importante añadir a esta definición que la artesanía tradicional, al igual que el arte popular “…no puede ser entendida como “expresión” de la personalidad de un pueblo, al modo del idealismo, porque tal personalidad no existe como entidad a priori, metafísica, sino que se forma en la interacción de las relaciones sociales.” (García, Canclini, 1989, Pág. 61) Es decir, es una actividad que se basa en la construcción permanente y colectiva de la cultura y comunidad. En otras palabras, si bien en ella se mantienen la significación y el simbolismo de una cultura, la incorporación de nuevos elementos y su reconstitución permanente, “…sin que eso signifique una modificación de las características distintivas que le otorgan identidad.” (CNCA, 2008) son parte de su definición.


Bibliografía
Consejo nacional de la Cultura y las Artes (2008), Chile Artesanal, Patrimonio hecho a mano. Recuperado el 9 de Marzo de 2009, http://www.consejodelacultura.cl/
Servicio de Cooperación Técnica (1971) Proyecto de Fomento y Desarrollo de Artesanía Típica Chilena a Nivel Nacional. Santiago de Chile, Chile: SERCOTEC
Organización de estados Americanos (1973) Carta Interamericana de las Artesanías y las Artes Populares. Washington, D.C., EEUU: OEA
García Canclini, Néstor (2002). Culturas populares en el capitalismo. Ciudad de México, México: Grijalbo. 
Artesanía de Chile

A lo largo de todo el país, existe una amplia gama de materiales que se utilizan para realizar hermosos objetos que reflejan la identidad de cada zona.


País de materias primas
Con crin de caballo se hacen hermosas figuras decorativas.


Todos los pueblos se caracterizan por algunos elementos materiales en los cuales quedan plasmados no sólo las materias primas propias de lugar, sino también los colores de su paisaje, las técnicas y el grado de desarrollo de la cultura, los símbolos propios, en fin, los rasgos que dan personalidad a dicho pueblo. Esos elementos materiales, son las artesanías, y sobre las que caracterizan a Chile vamos a hablar ahora.
La artesanía es la expresión plástica del habitante de un lugar determinado. Nace de necesidades fundamentales como cubrir el cuerpo, juntar agua, cocer los alimentos y comer.
La artesanía se desarrolla en relación directa al medio ambiente. A través de la artesanía uno puede intuir cuál es la naturaleza en medio de la cual vive el artesano: los tejidos del norte tienen el colorido cálido que el sol impone; en el sur, lluvioso y frío, los colores son severos, como el clima.
En la cerámica, la de tierras arcillosas y la de tierras vegetales son diferentes. Y no es casualidad que la cestería surja, en las regiones de mayor vegetación y humedad, en donde el mimbre y otros vegetales fibrosos entregan la materia prima.
Resulta curioso que en Chile, un país minero, la artesanía en metal no tenga gran relevancia. Esto es porque las obras en este material requieren un trabajo de alto conocimiento, que las culturas primitivas no desarrollaron sino hasta la llegada de los españoles.


Los materiales
El medio ambiente es un factor muy importante para entender los distintos tipos de artesanía, pues en ellos se plasma la utilización y transformación de los diferentes materiales que se encuentran presentes en la naturaleza.
Cada comunidad trabaja con mayor énfasis los elementos naturales que encuentra a su alcance; sin embargo, esto también depende de la capacidad tecnológica de explotación que posea la comunidad. En el caso chileno, una importante parte de su territorio ha poseído históricamente grandes riquezas minerales; sin embargo, los grupos indígenas allí instalados no alcanzaron un gran nivel de trabajo metalúrgico; pero, en cambio, hacia el sur el predominio de la tierra (greda) y de los elementos vegetales es casi total en la artesanía de la zona, que destaca por su cerámica y cestería.


Geografía artesanal de Chile
Las mantas nortinas están hechas con lana de alpaca o llama.

Zona Norte
En zona del país, la artesanía se caracteriza principalmente por elaborarse en lana de llama o de alpaca. Con esta materia prima se fabrican principalmente ponchos, gorros y alfombras.
También se elaboran las culebrillas (adornos) y los ikis, estos últimos una especie de frazada de color café.
En piedra se hacen figuras como mujeres tejiendo a telar, reproducciones de iglesias o animales. En algunas zonas de la Región de Antofagasta, como Talabre y Caspana, se realizan en madera de cactus muebles, bandejas, iglesias, entre otros.
Más al sur se elaboran a base de totora (fibra vegetal) canastos, paneras y adornos como pescados o animales característicos de la zona.
En el valle del Elqui (Región de Coquimbo), existe un pueblo conocido como Chapilca, donde se fabrica artesanía textil con técnica de amarras o ikat. Se hacen cobertores, bajadas de cama o ponchos, los que se tiñen con colorantes vegetales.
En el pueblo de Combarbalá, encontramos figuras de combarbalita. Los objetos más típicos realizados con este material son ceniceros, candelabros y vasos.
Además, en esta zona se elaboran cántaros, fuentes y figuras zoomorfas (forma de animal) de greda, que tienen influencia de la cerámica diaguita. En estos objetos predominan los colores negro, blanco y café.

Las mantas de Doñihue fabrican en telar.
Zona central


En la Región de Valparaíso se realizan artesanías en greda o arcilla, como son las ocarinas y objetos como collares y figuras elaboradas con conchitas y piedras. También se trabaja el cuero, que posteriormente es tratado con cal para darle un color blanquecino y una cierta rigidez. Con este material se elaboran carteras, billeteras, entre otras.


En Pomaire, pueblo de la Región Metropolitana, se fabrica en greda una gran cantidad de utensilios de uso doméstico y de decoración como son ollas, jarros, platos, bandejas, candelabros, etc. También en esta zona se trabajan metales, como cobre, bronce y fierro fundido. Con ellos se fabrican ceniceros, jarros, pedestales de lámparas, etc.


En Doñihue (Región de O'Higgins), se fabrican en telar y con hilos de lana y seda, mantas que usan los huasos para bailar cueca o para participar en el rodeo. Se caracterizan por un diseño de franjas y líneas simétricas en la espalda y en la parte delantera, o por llevar diseños característicos del país, como son el copihue y la uva.


En el pueblo de Chimbarongo, se elaboran con mimbre (fibra vegetal) canastos, chupallas, sillas, mesas, entre otros.


Además, en Lihueimo, cerca de Santa Cruz y Palmilla, se hacen figuras en arcilla, como, por ejemplo, huasos y chinas bailando, y pesebres.


En el pueblo de Lajuela, también en ese sector, se hacen los tradicionales sombreros de huaso. Estos son elaborados con un trenzado de siete a doce pajas.


En la Región del Maule, específicamente, en Rari, se fabrican en crin de caballo, figuras decorativas que se pintan con anilinas químicas. Los objetos más comprados son las brujas voladoras, los ramitos de flores y las mariposas.

En Linares, se hacen los estribos, una pieza fundamental cuando el huaso cabalga. Para construirlos se usa madera de quillay.

En la Región del Biobío, en Minas del Prado (cerca de Coihueco) se realizan en telares, alfombras o bajadas de cama tejidas a nudo y con figuras geométricas.
La alfarería de Pilén, que es elaborada solo por mujeres, se caracteriza por utilizar la greda de color rojizo y con ella se hacen figuras como pailas, fuentes, ollas, jarros, las que se cuecen en fogones en el suelo.

En Coronel, se desarrolla una artesanía poco tradicional, las miniaturas o réplicas de barcos o de cristos introducidos en una botella por medio de hilos.
La cestería de Hualqui se basa en el coirón o chupón seco (fibra vegetal) que se tiñe con vivos colores.
Con esto se fabrican paneras, individuales, canastos y costureros.
Cerca de este sector, en Lindura Bajo (cercano a Hualqui), se desarrolla otro tipo de cestería, elaborada con paja de trigo.

En Quinchamalí, cerca de Chillán, se realizan figuras decorativas en arcilla. Esta queda de color negro luego de ser quemada al rojo vivo y después de ser revolcada en paja húmeda. Se caracterizan por llevar dibujos geométricos en blanco.
Las piezas más comunes son la guitarrera, los mates, las alcancías con formas de animales y el jarro pato.


Figuras pascuenses
Su artesanía se basa principalmente en productos en piedra y en madera. Con piedra se hacen especialmente tallados, de los que se destacan los siguientes:
- moai ma'ea: reproducciones del volcán Rano Raraku y del moai Haka Nana.
- Pukao: réplicas del tocado que llevan algunos moais.


En madera se destacan las siguientes figuras:
- Moai Pakeopa: replicas de moais con tallados en la espalda.
- Moai Piro-Piro: es similar al anterior, pero sin tallados en la espalda.
- Moai Pa'a-Pa'a: este tipo de moai corresponde a la representación de una figura femenina.
- Moai Kava-Kava: figura que representa a una persona con costillas salientes, abdomen hundido, orejas largas, pómulos salientes, labios curvados y con una pequeña barba. En la espalda lleva tallada toda la forma de la columna.
En Metrenco se elaboran morteros de piedra.
Artesanía del sur de Chile
Los artesanos mapuches se caracterizan por elaborar objetos en madera, piedra, greda, lana, fibra de boqui pil-pil y plata.
En Liquiñe, se fabrican en madera, platos, cucharas, cucharones, fuentes, bandejas, etc.
Cerca de Temuco, en Metrenco, se realizan objetos de piedra, como morteros y esculturas representativas de esta etnia.
La cerámica en greda ha ido desapareciendo de a poco, y solo en algunos sectores, como en Roble y Huacho, se siguen haciendo figuras zoomorfas.
En Trarihue, se fabrican fajas de 10 centímetros de ancho y de 2 a 3 metros de largo y con figuras de tipo antropomorfas (apariencia humana) y zoomorfas.
El material usado en la cestería en Mehuín Bajo es el boqui pil-pil, que se recoge del bosque nativo y luego se macera en agua durante varios días para sacar su corteza oscura hasta que quede la fibra. Los objetos obtenidos de esta materia prima son de uso tanto doméstico como decorativo.
La platería mapuche es la más conocida por los turistas y por la gente en general. Se inició con la fundición y martillado de monedas. Estas otorgaban prestigio y denotaban el estatus del hombre y sus mujeres dentro de la estructura social de esta etnia.


En la actualidad, las joyas más comunes y conocidas son:
- Lloven: cinta tejida donde se enganchan pequeños círculos de plata que se colocan en la cabeza.
- Tupu: gran alfiler de plata que se usa como prendedor en el chamal de la mujer mapuche.
- Trapelacucha: colgante pectoral que tiene varios eslabones que terminan en una cruz.
- Kilkai: cadena pectoral que se fi ja en los hombros y que está hecho en lana o algodón y sobre esta cuelgan círculos de plata labrados.
- Chawai: aros de forma redondeada o cuadrangular, provista de un arco que sirve de sustentación formando una sola pieza.


Artesanía chilota
La artesanía chilota se caracteriza principalmente por los textiles en telares que se hacen en Quinchao, Chaigüe y Llingua. Usan lana de oveja y la técnica de tejido se denomina tres tramas. Las prendas más comunes son alfombras, mantas, faldas, calcetines, chalecos y gorros. También se usan vegetales para el tejido, entre ellos el junquillo, la manila o pita, el chupón, el ñapu y el boqui.
En Ancud, se desarrolla una artesanía basada en el pegado de conchas de choros, cholgas, locos, lapas, caracolitos, etc. Con esto se representan figuras marinas: pescados, focas o lobos marinos, etc.
En Curaco de Vélez, un puerto cerca de Quinchao, se fabrica un instrumento musical conocido como el violín campesino. Tiene tres cuerdas, pero son más cortas que las del violín tradicional.
Es en la única zona donde se continúa haciendo y tocándolo popularmente.
Con fibras de ñapu, manila, quilineja, boqui, ñocha y quiscal es elaborada la cestería en Chiloé, con fines domésticos y decorativos. De ahí son las cuelgas de pájaros, los cestos y los canastos.
Por otro lado, encontramos en esta zona hermosas réplicas talladas en madera del medio de transporte más usado en la isla, como son las lanchas chilotas (vela o motor).
En la Región de Aisén se produce artesanía en arcilla y cuero, siendo la localidad de Puerto Ibáñez donde se ha logrado un mayor desarrollo.


Artesanía de la Patagonia
En la Región de Magallanes se realizan diversos trabajos de artesanía, destacándose entre ellos los de cerámica, lana, joyas y madera.
Los textiles se hacen en telares con lana de oveja cruda. Las principales prendas son mantas, guantes, bajadas de cama, gorros y chalecos con diseños de pingüinos.
Las figuras en madera se fabrican principalmente con lenga. Algunas llevan pirograbados (tallado con punta de platino incandescente) de motivos regionales o de aborígenes como los onas o selk'nam. Otros son esmaltados o llevan aplicaciones metálicas de cobre y bronce.
La orfebrería se realiza especialmente en plata y cobre. Los principales diseños son aros con motivos de aves australes, colgantes de plata de los onas, máscaras fálicas de los alacalufes o kaweshkar.
Los diseños utilizados para las piezas de cerámica son extraídos de las pinturas rupestres y de los rituales onas (cuerpos pintados). Para elaborar estos productos generalmente se utiliza greda, que luego se pinta con esmaltes sintéticos o acrílicos.
Tejido popular
Tejedoras de Doñihue mostrado un chamanto fabricado por ellas.


Existen muchos lugares, a través de todo el país, en donde la actividad textil artesanal se preserva hasta hoy.
Antes de la llegada de los españoles al continente, el tejido era ya una de las formas artesanales mayores logradas. Desde entonces, las mujeres de la zona central han tenido un papel destacado en este oficio, sin embargo, con la emigración del campo a la ciudad, la actividad ha ido disminuyendo considerablemente.
Pese a todo, aún hay muchos lugares, a través de todo el país, en donde la actividad textil artesanal se preserva hasta hoy.
Si tuviéramos que reseñar la principal actividad textil a lo largo del país, tendríamos que destacar, en el norte, el trabajo que realizan algunos campesinos aymaras del Altiplano; en la zona central, región huasa, las mantas y las fajas; más al sur los tejidos de los mapuches, en donde destacan los ponchos y las alfombras; y finalmente los tejidos de Chiloé, en donde con la gruesa lana artesanal se tejen chombas, gorros y calcetas.


Zona norte
Las comunidades de la zona altiplánica, que desde épocas precolombinas se han dedicado a la cría de alpacas y llamas y desde la Colonia a la cría de ovejas, desarrollaron particularmente su arte textil.
En la actualidad esta tarea se desarrolla en pequeños pueblos interiores de Arica y Antofagasta.
En la localidad de Peine se realizan textiles de llama, vicuña y alpaca, como frazadas, ponchos o bolsos, en tonalidades verdes, azules y moradas, principalmente, en los que se reproducen elementos de la cultura inca como el rombo, la escalera y el zig-zag.


Zona central
A escasos kilómetros al sur de Santiago, en el caserío de Valdivia de Paine, hombres y mujeres practican el tejido. Empleando el telar horizontal y con hilos mercerizados, tejen fajas, chamantos de huaso decorados con franjas de colores. El rojo, el azul, el verde y el amarillo son los colores preferidos.
Más al sur, cerca de Rancagua, en el pueblo de Doñihue, también se tejen hermosos aperos de huaso, pero aquí lo hacen sólo las mujeres en telares verticales de madera pesada. Estos tejidos de hilo se caracterizan por sus dibujos, casi siempre relacionados con las plantas del lugar, hojas de parra, racimos de uva, espigas de trigo, copihues, etc.


Zona sur
En las áreas mapuches los tejidos contemporáneos muestran un fino hilado, figuras rectilíneas y colores parejos con figuras en forma de cruz, rombo, zig-zag, etc.
El telar araucano es el llamado "huitral", consistente en cuatro trozos de madera que se cruzan en los extremos , y tiene una altura de poco más de dos metros. Este trabajo artesanal es esencialmente femenino. Se tejen de esta forma los "chamales" o mantas femeninas y masculinas, ponchos y frazadas, así como también los famosos "choapinos", especie de alfombras, muy codiciadas en el mercado por la calidad del tejido.
El trabajo textil chilote posee características propias; hay presencia de elementos indígenas con otros copiados del extranjero, quizás en los viajes realizados por los habitantes.
Se teje con lana de oveja en telar horizontal pegado al suelo. Esta técnica requiere de gran pericia ya que la posición que debe adoptarse es muy incómoda.
En el pasado, los tejidos de Chiloé tuvieron gran renombre y en las crónicas de marinos y visitantes extranjeros hay referencias de ellos. Hoy sólo se tejen alfombras, mantas, chalones y frazadas muy sencillos. En los centros más poblados de esta región se tejen otras prendas, calcetas, chalecos, y gorros, con lana muy mal hilada y defectuosa, lo que daña mucho. Los principales centros artesanales de la isla son Quinchao, Chaigue y Llingua
Cestería

En Mehuín Bajo se hace con boqui pil-pil una gran cantidad de objetos decorativos.
La historia de las artesanías comienza con el hombre. Este, desde su origen, ha ido incorporando al servicio de sus necesidades más urgentes una gran cantidad de elementos minerales, animales y vegetales.
Las culturas autóctonas de las más diversas latitudes crearon y desarrollaron el tejido manual a base de vegetales. Estudios antropológicos e históricos revelan que el desarrollo de la cestería es muy anterior al de la cerámica.
Los hombres primitivos confeccionaron en fibras vegetales los más diversos objetos. Las hierbas, las hojas, los tallos, las raíces y las cortezas de los árboles, fueron utilizados para la confección del vestuario, cestas, mantas, esferas, etc. Estas piezas recibían ciertos tratamientos para lograr más flexibilidad, suavidad, elasticidad y resistencia. En un principio, estas fibras fueron entrelazadas y anudadas de diversas formas, bastante burdas, evolucionando luego hacia técnicas que poco a poco fueron perfeccionándose.
La cestería es una actividad artesanal que se manifiesta en diferentes regiones de Chile. Sin embargo, la materia prima escasa dificulta la supervivencia del oficio.


En la Conquista
A la llegada de los españoles, la cestería estaba muy adelantada en la región ocupada hoy por el territorio chileno. Los criollos la perfeccionaron mezclando los conocimientos indígenas con las técnicas aportadas por los conquistadores.
En términos generales, la cestería chilena es muy sobria, generalmente carente de decoración . En ella se usa la fibra sin teñir, a excepción de lo que ocurre en algunas zonas como Hualqui y Curicó, donde se utilizan tintes de gama reducida. En Chimbarongo también se confeccionan algunas piezas con fibra teñida.
Las materias primas que ofrecen resistencia y flexibilidad son variadas: la ñocha y las raíces de álamo y de copihue, pero el arbusto de uso más común en cestería es el mimbre, que crece en las zonas húmedas. Este último fue traído desde España.


La cestería, hoy
En La Serena y alrededores se produce una cestería tosca y burda, en su mayoría grandes cestas de acarreo. La técnica usada es el entramado-conocido universalmente- sin ninguna decoración.
En la zona central, se destaca el centro artesanal de Chimbarongo, con una cestería muy variada, en la que se confeccionan palmeras, palilleros, bandejas, pantallas de lámparas, costureros, e incluso muebles de los más diversas formas y tamaños, en mimbre y caña, e incorporando últimamente la estructura metálica.
En Chiloé, se teje en numerosas fibras vegetales: junquillo, quilineja, boqui, chilca, quiscal, ñoche, etc. La técnica más usada es el apareado.
La técnica de malla se usa en la confección de la pilgua, que tiene forma de bolsa y sirve para guardar alimentos y transportar objetos livianos. Existe también la confección de objetos decorativos. En Quellón, se confeccionan en junquilllo, figuras de pescado y pájaros en cuelgas.
Otros lugares en que se produce esta cestería decorativa son: Castro, Coipomo, Cucao, Chiague, Chonchi, Dalcahue, Quellón, Quemchi.


La cestería mapuche
Si se establece una línea geográfico-artesanal que cubra al país de norte a sur se comprueba que los trabajos de cestería son escasos en el norte, con excepción de La Serena, donde se elaboran productos de mimbre para uso doméstico.
Es a partir de la zona central que la cestería se hace mucho más elaborada y alcanza su máxima expresión en la zona mapuche, sobre todo en Temuco, donde se trabaja especialmente el mimbre. San Juan de la Costa, Arauco y Cautín, son otros importantes centros de esta producción artesanal.
Hualqui, a treinta kilómetros de Concepción, es otro centro artesanal, uno de los más antiguos de Chile. Sus obras se distinguen por el control entramado de chupón y coironcillo. Paneras, fuentes, cestos, etc., se fabrican de esta forma. Este tipo de manufactura es una herencia directa de la tradición indígena, que habitaba en los cerros de la zona.
Tallado

Tallado pascuense en madera.
La variedad de materiales que el hombre puede trabajar, es prácticamente infinito. Las piedras, la madera, el hueso, son algunos de los elementos que le permiten dejar plasmadas sus ideas.
Tallar significa quitar o eliminar de un bloque, todo lo superfluo. Para moldear se necesitan materias maleables y para tallar, materias duras como la piedra, el marfil, el vidrio. Para trabajarlas se usa un cincel, la sierra, el taladro, las gubias, los cuchillos.
El arte popular es creado por el pueblo, y para interpretarlo, hay que adoptar una posición sencilla, de apreciación de lo autóctono y de la tradición nacional. Del vínculo del indígena y del español ha surgido la expresión del saber popular que caracteriza el pueblo chileno. Cuando el arte popular tiene éxito, se hace industrial y surge la artesanía.

Toconao y Pascua
En el norte de Chile, en Atacama, aparece el tallado en piedra volcánica de Toconao. Los motivos preferidos son las tejedoras con sus telares, los personajes típicos y los campanarios de las iglesias nortinas, de factura simple y de rasgos inconfundibles.
En la V Región está la Isla de Pascua, tierra de leyenda, donde surge una población de talladores en madera y piedra volcánica porosa. Rapa Nui, isla de grandes estatuas, fue la primera revelación del arte polinésico. Los pascuenses han elevado a sus muertos más de 500 imágenes, cuya altura varía entre 3 y 15 metros. Una de las figuras que se repite, tanto en la piedra como en la madera, es la del pájaro mensajero: el "manutara".
Centenares de tallados en las rocas, cubren metros cuadrados de superficie, representando plantas y seres de la isla, canoas y figuras mitad hombre y mitad animal.


La zona central
La VI Región, del Libertador Bernardo O´Higgins, fértil a su naturaleza, es también generosa en obras artesanales. Los apareo de huaso, lujo de rodeos y cueca; los estribos y los cuernos de buey, son algunas de sus manifestaciones en tallado.
Vale la pena nombrar el estribo, pieza de madera de las reminiscencias árabes y españolas, por sus decorados en los que abundan las rosetas y las grecas, especialmente en el adorno abotonado, muy común en Malloco y Chillán. Es frecuente hallar cachos chicheros en Llay-Llay, Machalí y Alhué, entre otros lugares.

La Araucanía
En la Araucanía, la artesanía se centra en la tradición indígena. Escultor sobrio, el mapuche se expresa en una dimensión religiosa en volúmenes limpios y de gran carga emotiva.
El rehue y el chemamull son troncos tallados que rematan en amplias cabezas. La máscara ritual, el kollón, se complementa con pelo de crin de caballo.
Por su parte, la mujer mapuche, señora de su ruka, utiliza en su vida cotidiana variados elementos tallados en madera: asientos, morteros, fuentes, cucharas, platos. Y también en piedra, como la cusi o piedra de moler.


Chiloé
La isla de Chiloé es otro mundo, con forma propia. Entre sus tallados de piedra, hay azadones, flechas, cachimbas, cuchillos, punzones y objetos de adorno.
La piedra de Cancahua es arenisca de color negro, o gris oscuro. Abunda en Ancud, tiene aspecto arcilloso, es blanda y se puede trabajar fácilmente para hacer braseros, chimeneas, hornos, morteros y ceniceros.
La imaginería religiosa en Chiloé une lo hispano y lo aborigen en un verdadero mestizaje cultural. El arte religioso chilote es rudimentario, desproporcionado, rígido e ingenuo, pero de un profundo sentido espiritual.
Las maderas más utilizadas son el ciprés, el alerce, el ciruelillo y el canelo oloroso. Sin embargo, pese a toda esta riqueza artesanal, en nuestro país lo típico va desapareciendo. Rescatar las formas tradicionales, es también una forma de recuperar nuestras costumbres, nuestra cultura, nuestros valores, nuestra historia.
Orfebrería
La trapelacucha es el típico colgante pectoral que usan las mujeres mapuches.
El arte de la orfebrería en Chile adquiere su máxima expresión alrededor del siglo XVIII, con las obras del pueblo mapuche.
Los hallazgos arqueológicos realizados en la región de Arauco, ubicada entre la cordillera de los Andes y el Océano Pacífico, limitando al norte con el río Bío Bío y al sur con la serranía que se encuentra entre el río San José y el Calle Calle, permiten comprobar que los mapuches conocían los metales y su manufactura desde épocas prehistóricas. Se estima que lo aprendieron de los incas, aunque no desarrollaron la tecnología.
Cuando los españoles llegaron y vieron la posibilidad de explotar la riqueza minera de nuestro territorio, los araucanos fueron forzados a trabajar en la explotación de los minerales de oro y plata. De allí captaron la técnica para trabajar los metales, en particular la plata en la cual los orfebres españoles eran maestros.
Hacia la mitad del siglo XVIII la orfebrería comenzó a desarrollarse masivamente en el pueblo mapuche.
A lo aprendido de los maestros españoles, ellos imprimieron el carácter de su propia cultura, adquiriendo una personalidad única e inconfundible.
Las monedas españolas constituyeron la materia prima fundamental de los orfebres mapuches. Una cantidad de estas monedas era entregada al artesano para que realizara la obra y el pago del trabajo consistía en un número de monedas igual a las utilizadas en la fabricación.
Los caciques de la época mantenían a su servicio a varios orfebres profesionales que utilizaban dos técnicas fundamentales: la fundición y la laminación.
Sin duda que la aptitud de los artífices mapuches, su habilidad manual y su capacidad creadora fueron factores determinantes en el desarrollo del arte de platería de este pueblo.

Cerámica

La cerámica nace como una necesidad cuando el hombre primitivo se convierte de nómada en sedentario y debe almacenar sus productos agrícolas, guardar líquidos, trasladar agua, y finalmente cocer y servir los alimentos.

El simple objeto utilitario, que cumple una función necesaria, ha ido transformándose lentamente a través de la historia. Ya no es sólo un elemento útil, también puede llegar a convertirse en una pieza artística.
El barro moldeado y luego cocido, se perfecciona y comienza la selección de gredas, la preparación de pastas arcillosas, la construcción de hornos, la cocción a altas temperaturas, la incorporación de elementos decorativos, etc. El fabricante se convierte en "creador".
En el pasado pre-hispánico, los pueblos de América tenían un nivel de desarrollo social y cultural que se puede apreciar en los testimonios materiales encontrados. El uso de la arcilla en piezas ceremoniales y utensilios domésticos, alcanzó una perfección técnica y estética notable.
El patrimonio dejado por los pueblos indígenas fue evolucionando. Ello, unido a la presencia de España, con toda su carga cultural, ha generado una expresión propia de estos pueblos mestizos que muestran en su arte popular y su artesanía tradicional, el reflejo de lo que fueron y lo que son.
Las técnicas cerámicas se desarrollan actualmente en cinco zonas bien caracterizadas: Pomaire, Talagante (área de Santiago); Quinchamalí (área de Chillán); Florida (área de Concepción), y localidades muy pequeñas de la cultura mapuche.


Pomaire
La cerámica pomairina es la más conocida y destacada. Se distingue por su tonalidad roja y su brillante superficie. Ha sufrido notables cambios, forzados por la demanda del mercado: colores dorados y figuras de cromaticidad negra.
La greda se obtiene mediante la "pella", sustancia de carácter graso que se remoja y se le trabaja hasta que queda una pasta moldeable, a la que se le agrega arena y barro para facilitar la cocción. Modelada la pieza, se le da una mano de "colo", un líquido lechoso que le da el brillo característico a la superficie. La cerámica se cuece en hornos de ladrillo de forma cilíndrica.


Talagante
Ciudad de larga tradición alfarera, Talagante, a 35 Kms. de Santiago-, es la cuna de una cerámica típica, producto de una sola familia, que se ha preocupado de transmitirla de madres a hijas.
Son características de esta cerámica policromada las figuras de tamaño pequeño (20 centímetros), de carácter costumbrista y religioso. En ella, se ha mantenido por años los mismos procedimientos de fabricación. La única variante que se ha presentado con el tiempo ha sido la pintura que en ella se utiliza, que antiguamente era fabricada por las mismas artesanas y que hoy es del tipo industrial. Como materias se usan la greda y la arena. Como herramientas, las manos.
Las piezas producidas son obras de carácter escultórico, que reproducen tipos y costumbres populares, de tamaño pequeño y de colores muy vivos. Ejemplos típicos son personajes como el Cuasimodo, la Fonda, la Lavandera.


Quinchamalí
En el pasado, Quinchamalí (VIII Región), fue una reducción de indios pehuenches dedicados a la alfarería. A mediados del siglo XIX se construyó allí un fuerte militar que asentó la obra colonizadora española.
Su producción característica consiste en piezas de greda de color negro brillante con decoración lineal blanca, generalmente de tipo utilitario: fuentes, tazas, jarros, etc., o decorativo: jinetes, chanchos, guitarreras, etc.


Cerámica mapuche
Se ubica geográficamente en zonas de la VIII, IX y X Regiones, en lugares como Gorbea, Roble, Huacho, Puerto Domínguez, Lumaco.
La cerámica mapuche es, en su totalidad, de tipo utilitario de factura tosca y de formas muy simples: fuentes, platos, vasijas, generalmente sin decoración. Sólo en algunos casos, los jarros tienen forma de animales, tales como gallinas, perros, caballos, cerdos y patos.
La greda utilizada en esta zona es de color café-rojizo y tiene pequeños granitos de mica. La técnica utilizada para fabricar las piezas, es más o menos la misma conocida al norte del Bío-Bío, y en ello sólo trabajan las mujeres araucanas, las que recogen la greda en la bases de remansos o esteros donde se acumula el sedimento necesario. Dejan secar la greda al sol, después de molerla con piedras, la limpian de las impurezas mojándola con agua, luego la amasan y le agregan arena fina.
Más tarde la trabajan, aplanándola y haciendo tiras, aplicando las manos y humedeciendo la pasta, emparejándola y sobándola a la vez. Posteriormente la dejan secar al sol. Una vez seca, la pulen frotándola con una piedra lisa. A veces, bañan o barnizan el exterior con una capa muy delgada de greda amarilla o negruzca llamada "colo".

domingo, 22 de enero de 2012

INFORMACION A NUESTROS SEGUIDORES.

INFORMAMOS A NUESTROS RADIOESCUCHAS QUE RADIO KOSMOS CHILE SUSPENDERA SU PROGRAMACION DIARIA A CONTAR DEL 22 DE ENERO HASTA EL 29 DE FEBRERO DEL 2012 POR RAZONES TECNICAS.
NOS VEMOS EL 1 MARZO 2012.
Hugo Pinaud R.
Director de Radio Kosmos Chile y
Centro Científico Tecnológico

miércoles, 7 de diciembre de 2011

ARTESANIA....

La artesanía como forma de expresión humana es la manifestación más significativa de la diversidad cultural, que es expresada por los artesanos, quienes reflejan su creatividad e identidad cultural a través de los objetos y artefactos que realizan.
Chile cuenta con una gran diversidad de expresiones artesanales que dan cuenta de su riqueza patrimonial.
En ellas se expresan el saber ancestral y el sincretismo cultural propio de nuestra historia, lo que permite proyectarlas en función de su conocimiento, valoración y fortalecimiento. La importancia del sector artesanal radica también en el aporte que significa en términos sociales, culturales y económicos para el desarrollo del país, ya que posibilita el reconocimiento de nuestra identidad, la valoración de una expresión humana y una actividad productiva sustentable.

Introducción

Este documento es un complemento con información general sobre algunos tópicos básicos para introducir al lector al tema de la artesanía en Chile.
En primer lugar se entrega una definición consensuada y utilizada mundialmente sobre el término artesanía.
Enseguida se presenta una clasificación de las artesanías y de los diferentes tipos de objetos y procesos que se conocen generalmente como producción artesanal. Cada una de estas definiciones tiene características diferentes que, en algunos de sus aspectos, pueden ser similares, pero en el resultado final implican procesos de producción, calidades y mercados diferentes al que pueden aspirar los objetos; estos elementos marcan las diferencias al implementar alguna acción de apoyo.
Luego se entrega un breve recorrido por las expresiones artesanales tradicionales más representativas en Chile, cabe señalar que existen muchas otras manifestaciones con características locales que dan identidad a su localidad y que no están presentes en esta descripción.
Estas expresiones están clasificadas según las materias primas de mayor producción: fibras textiles, cerámica y alfarería, madera, cestería, piedra, metal y cuero.

Alcances y definiciones previas

Existen diversas definiciones que intentan describir la actividad artesanal, pero en definitiva lo común a todas es que engloba diferentes y variados oficios que se caracterizan por tener una elaboración manual como parte predominante de su sistema de producción y el dominio de toda la cadena productiva.
La definición utilizada por UNESCO y adoptada por la mayoría de los países es la acordada en el Simposio
Internacional “La Artesanía y el Mercado Internacional: Comercio y Codificación Aduanera” (Manila, Filipinas, 1997):

“Los productos artesanales son los producidos por artesanos, ya sea totalmente a mano o con ayuda de herramientas manuales o incluso de medios mecánicos, siempre que la contribución manual directa del artesano siga siendo el componente más importante del producto acabado. Se producen sin limitación por lo que se refiere a la cantidad y utilizando materias primas procedentes de recursos sostenibles. La naturaleza especial de los productos artesanales se basa en sus características distintivas, que pueden ser utilitarias, estéticas, artísticas, creativas, vinculadas a la cultura, decorativas, funcionales, tradicionales, simbólicas y significativas religiosa y socialmente.”

En el Documento de Trabajo “Construir la confianza: la Artesanía, elemento de desarrollo” de UNESCO también se plantea que la artesanía utilitaria inspirada por la tradición representa una forma valiosísima de expresión cultural, un capital de confianza en uno mismo, especialmente importante para las naciones, que toma sus raíces en las tradiciones históricas que son renovadas por cada generación alcanzando el rango de industrias culturales, asegurando que los artesanos, no conservan sólo un patrimonio cultural sino que también enriquecen y adaptan esta herencia a las necesidades contemporáneas de las sociedades.
Distintas expresiones de las artesanías
A través de la siguiente enumeración proponemos algunas definiciones que pretenden resaltar distintas características de los artefactos artesanales, cuyo uso es frecuente y que suelen identificar y valorizar a cada uno de ellos. Sus características nos pueden orientar sobre sus cultores, su estilo de vida, su proceso de producción y el tipo de mercado al que pueden llegar.
Las múltiples expresiones artesanales se mantienen gracias a su dinámica interna que permite transformaciones, expresando su vitalidad y vigencia.
El término Artesanía Tradicional destaca la condición de constituir una práctica de una comunidad que es transmitida por generaciones y que perdura en el tiempo. En ellas pueden caber varias de las siguientes clasificaciones, dependiendo de su origen y apropiación que han hecho de esas expresiones las comunidades o grupos humanos convirtiéndolas en elementos de identificación cultural.

Artesanía Indígena
Es la que testimonia, a través de artefactos con fines utilitarios y/o rituales, las creencias y sabidurías ancestrales de las personas que pertenecen a un grupo étnico.

Artesanía Rural
Sus características funcionales y las tecnologías tradicionales que emplean los recursos de la localidad, reflejan las formas de vida campesina. En estas artesanías es donde se logra, con mayor acierto, la mezcla de la cultura indígena e hispánica.

Artesanía Urbana
Los artesanos urbanos están expuestos a la dinámica de cambios propia de la ciudad y al contacto permanente con nuevos materiales. En estas expresiones se aprecia la influencia de escuelas de arte y de expresiones internacionales, que responden a la apropiación y recreación de los fenómenos de la moda.

Del Recuerdo
Producción de objetos artesanales elaborados especialmente como elemento de recuerdo de la visita a un lugar para la venta turística.
Por lo general, su forma es relativa a algún elemento que identifica la localidad visitada, llevando un texto y/o la inscripción «Recuerdo de…»

Manualidades
Producción de trabajos cuyas funciones pueden ser educativas, por ejemplo, capacitaciones que reciben diversos grupos de poblaciones como centros de madres o agrupaciones de apoyo. En ocasiones estos artefactos dan origen a tradiciones artesanales urbanas.

Réplica
Proceso de producción de piezas generalmente para los museos, basado en la investigación y en los estudios de los procesos tecnológicos y de los contenidos simbólicos de artefactos cuyo valor cultural interesa rescatar.

Rescate
Acciones de investigación, estudio y puesta en práctica de las tecnologías y contenidos simbólicos de artefactos cuyo proceso de producción se ha descontinuado. Pueden ser reutilizados por el mismo grupo cultural al que pertenece la expresión artesanal.

Reproducción a escala
Réplica de objetos en dimensiones menores a su escala natural que intentan reproducir con máxima fidelidad el original. Muchas veces están dando testimonio de artefactos y/o escenarios que están en vías de desaparición.

Fibras textiles
Las fibras textiles comprenden un amplio espectro de sustratos y materialidades; de origen vegetal (algodón, lino, yute, cáñamo), animal (oveja, alpaca, vicuña) o artificial. Antes de ser tejidas, deben someterse a una serie de procesos que necesitan de espacios y estructuras de apoyo: los husos o ruecas para hilar; telares verticales, horizontales, de cintura, de pedal para tejer, además de palillos o crochet; instrumentos e insumos para teñir, estampar, bordar y aplicar todas aquellas técnicas decorativas que son posibles.
La artesanía textil es, quizás, una de las más complejas de ejecutar ya que requiere de un conocimiento y nivel de oficio avanzado para lograr resultados satisfactorios. Éste se obtiene la mayoría de las veces, por traspaso generacional dentro de las familias de los tejedores. Por esta razón, más allá de las propuestas formales, es muy importante el valor de la experiencia por su relación con la cultura que le dio origen.
El recurso textil es abundante a lo largo del país y las artesanías asociadas se presentan en todo el territorio con características distintas y, aunque es una actividad eminentemente femenina, existen excepciones de tejedores hombres, especialmente en telares a pedal de tradición hispana. En el norte del país destacan los tejidos de la cultura aymara, pueblos que habitan el altiplano de la región de Tarapacá y que conservan la tradición andina. Sus diseños se han mantenido a lo largo del tiempo, especialmente aquellos que utilizan los campos de color y las franjas listadas por sobre la iconografía. Las prendas que realizan cumplen funciones prácticas como bienes de uso, ceremoniales o de intercambio; destacan las talegas, costales, sogas, fajas, ponchos, llijllas, inkuñas.
La materia prima principal es de origen animal (alpaca, llama y vicuña), aunque desde los comienzos del siglo XX se incorporó el uso de fibras sintéticas que son torcidas y tejidas junto a las naturales.
En la mayoría de las piezas, se conservan las técnicas tradicionales de trenzado, en el caso de las sogas; el tejido de faz de urdimbre y de urdimbre complementaria en telares de cintura y horizontales de cuatro estacas.
Existe también el telar de cuatro lisos introducido por los conquistadores españoles y utilizados por los hombres para tejer telas que se utilizan tradicionalmente en prendas de vestir.
Esta oferta está acompañada por una nueva producción de objetos tejidos a telar y teñidos con la técnica de reserva por amarra. Chales, ruanas y bufandas de alpaca se comercializan en el país y son usados como complementos de vestir por mujeres urbanas.
Al interior del Valle del Elqui, en la región de Coquimbo, se encuentra Chapilca, poblado que cuenta con una tradición textil que adaptó el telar horizontal indígena a la usanza hispánica de la acción de pedales.
La producción artesanal de Chapilca se caracteriza por piezas en tejido plano de colores muy intensos y saturados que se combinan en franjas verticales y que son utilizadas para la producción de maletas, alforjas, ponchos, jergones en lana de oveja, la que se adquiere fuera de la localidad.
La tradición textil en la isla de Rapa Nui tiene características particulares y está relacionada a la vestimenta tradicional y al uso de fibras vegetales que privilegian la textura por sobre el uso del color.
A partir de la corteza del mahute, se obtiene una superficie pareja y delgada la que luego de raspar y golpear se convierte en una especie de fieltro abatanado.
Por otra parte el uso de plumas, semillas y conchas en tocados y collares, dan cuenta de una serie de complementos y accesorios textiles que aún hoy siguen vigentes a disposición de la comunidad y el turista.
En la zona central, desde la región de Valparaíso al sur, se combina la tradición textil campesina con aquellas manifestaciones urbanas como los bordados o arpilleras que forman parte de la cultura local.
Es así como en la localidad de Valle Hermoso, ubicada muy cerca de La Ligua en la V región, habitan familias completas de tejedores, casi todos varones, que trabajan en telares horizontales a pedal haciendo mantas, chales o telas para confeccionar artículos para el hogar con lanas de fibra artificial, combinando texturas y colores según la demanda y la temporada.
En Doñihue, región del Libertador Bernardo O’Higgins, se elabora el chamanto, prenda exclusiva de la localidad con la que se engalana el huaso en los rodeos y las fiestas religiosas. Desde los años 40 se usa como materia prima el algodón mercerizado –que tiene como nombre comercial “hilo chamantero”- en representaciones del entorno natural como espigas, guías de parra, copihues, pensamientos, fucsias y pájaros.
El chamanto es una manta corta, tejida en un telar vertical estacado al suelo, con la técnica de doble faz de urdimbre que produce un efecto positivo-negativo en ambas caras del tejido y que pueden ser usados como “derechos”.
Otra expresión tradicional de tejido a telar se encuentra en Quinamávida, cerca de Linares, región del Maule. El proceso de producción incluye desde la esquila, la hilatura, hasta el tejido a telar de tradición mapuche (vertical de cuatro palos).
Son mantas, frazadas y ponchos de tejido grueso donde predomina la urdimbre listada, en los que se combinan mayoritariamente los colores de la lana natural, aunque actualmente las artesanas han incorporado también el teñido artificial dotando a sus productos de vivos colores.
Dentro de las expresiones urbanas destacan Las Bordadoras de Macul, que nacen alrededor de 1970 en la comuna del mismo nombre. Un grupo de mujeres se reúne y se inspira en los tapices de Violeta Parra para realizar tapices bordados con lana, llenos de colorido que cuentan acerca de historias y recuerdos de lo cotidiano.
Lo que empezó como una actividad recreativa, hoy complementa el ingreso de cerca de 120 familias y forma parte de la actividad artesanal de la región Metropolitana.
El origen de las arpilleras se remonta a después del año 1973, cuando madres, esposas y hermanas de detenidos desaparecidos relatan en arpilleras, la búsqueda de sus familiares. Estas piezas se elaboran en centros urbanos, usando de base una tela de saco harinero en la que se sobreponen figuras recortadas en tela, lanas, bordados y otros materiales y donde hoy se relatan escenas del entorno cotidiano de la ciudad, con un carácter social.
La tradición textil mapuche constituye un ámbito privilegiado donde se reproducen valores culturales y estéticos. Las prendas que son tejidas por mujeres, constituyen un medio artístico en la representación cultural mapuche y permanecen vigentes porque expresan tradiciones y valores fundamentales para este pueblo que hoy vive a lo largo del país en medios urbanos y rurales.
La tejedora mapuche usa un telar vertical de cuatro palos para tejer artefactos para el vestuario, artefactos para la casa o artefactos para el caballo (mantas, fajas, frazadas o peleros) con la técnica de urdimbre y aplicando diseños que pueden incorporar figuras o solamente franjas de color.
La materia prima principal es la lana de oveja que se usa natural o teñida con colorantes vegetales y naturales.
Dentro de las modalidades expresivas más importantes destacan: ñimin, donde el adorno se construye a partir del tejido; trarün, donde los dibujos y diseños se realizan por el teñido de los hilos de urdimbre antes de tejer; wirin, que se expresa a través de la luz y el color dispuesto en “listas”.
En la isla de Chiloé, la artesanía textil tiene distintas expresiones, por una parte está la tradición del tejido a telar con cierta influencia mapuche o huilliche; en telares de suelo o kelgwo se tejen alfombras, frazadas o choapinos. Por otro lado el tejido a palillo en complementos de vestir y chombas se ha transformado en un producto típico y disponible en todos los mercados y ferias. Los diseños y colores son variados, pero se caracterizan por ser prendas bastante gruesas por las características del hilado.

sábado, 29 de enero de 2011




TALLER DE BORDADOS ARTESANALES DE QUILPUE
Av. Freire 218 - Belloto Centro - Fono 32 - 3184904 Quilpue V Región
La especialidad es el bordado a mano....

... y los trabajos salen del taller bajo un riguroso control de calidad.
Los precios son: sin intermediarios que encarecen el valor final del producto.

Y las entregas finales son de mutuo acuerdo entre el cliente y el productor, logrando con ello otro signo de calidad.
Si desea la confección de un trabajo….
….envíenos un email a los correos:

INSIGNIAS VARIAS CONFECCIONADAS EN EL TALLER DE BORDADOS ARTESANALES..





























































































Banderas para escritorio..